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Ajuste quiropráctico para cuello

Ajuste quiropráctico para cuello

Después de los dolores lumbares, las molestias y dolores de cuello son el motivo más frecuente por el que muchas personas deciden venir al quiropráctico. Y es que debido a todas las actividades que hacemos en el día a día es habitual lastimarse el cuello.

El dolor de cuello es algo que afecta a muchos adultos, también encontramos esta dolencia en niños, pero es lo menos habitual. Hay muchos factores que pueden acabar en dolor de cuello, como dormir en una mala postura, pasar horas delante del ordenador sin tener la postura correcta, cargar peso indebidamente, o estar bajo mucha presión o estrés.

El dolor de cuello, o dolor cervical puede producirse por una subluxación o una disfunción articular, dicho de otro modo, es que una articulación ha disminuido su movilidad irritando los nervios y provocando tensión muscular, dando paso a un proceso inflamatorio.

 

Cómo saber que debo acudir a un quiropráctico por molestias en el cuello

El cuerpo es muy sabio y nos avisa cuando algo no va bien y es conveniente mirarlo. De este modo, también nos da información para que tomemos conciencia de que partes de nuestro cuerpo no están lo bien que deberían.

Hay algunas señales que nos pueden hacer comprender que ir a visitar a un quiropráctico es una buena idea:

  • Si sentimos dolor por la mañana, y con el paso del día se va aliviando, pero al día siguiente se repiten las molestias.
  • Si nos duele el cuello de forma continua y sentimos mareos o un ligero adormecimiento en las manos.
  • Tener un dolor constante que no mejora con reposo, calor seco o hielo.

 

Si se encuentra en una de estas situaciones, visitar a un quiropráctico puede serle de gran ayuda. Ya que gracias al ajuste que va realizar el especialista, lo más seguro es que sienta alivio y disminuya mucho la molestia.

 

Beneficios del ajuste quiropráctico para el cuello

Un buen cuidado quiropráctico a tiempo en muchas ocasiones puede evitar que el paciente tenga que realizarse una intervención quirúrgica.

El quiropráctico va a realizar unos ajustes eficaces de forma segura que mejorarán mucho la posición de la columna y esto puede mejorar mucho el dolor. El paciente tan sólo debe tumbarse en la camilla para que el quiropráctico realice los movimientos y ajustes que necesita en la columna vertebral.  En el ajuste el quiropráctico va a restaurar la alineación del cuello y a hacer que la inflamación baje. Una vez finalizados los ajustes puede que tengas mejor movilidad y menos molestia.

 

¿Un ajuste quiropráctico en el cuello, duele?

Es una pregunta que nos hacen a menudo, ¿me va a doler? Lo cierto es que no tiene por qué doler, un ajuste quiropráctico no debe ser doloroso. Si puede sentirse presión en algún momento, justo en el que el quiropráctico está haciendo el ajuste en una zona de la columna, pero no será más que ese instante. Normalmente no quedas con molestias y dolores después de tu sesión.

La mayoría de las personas que acuden a una sesión con un quiropráctico tienen una experiencia de relajación y bienestar. Sólo algunos casos concretos en que el ajuste ha de realizarse con más fuerza puede llevar a un momento de dolor o molestia.

Si tienes dolor de cuello, no dudes en acudir a nuestra clínica quiropráctica, seguro que te va ayudar a sentirte mejor.

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Iris Méndez

Desde que me ajusto mi cuerpo funciona de otra manera.

Empecé el cuidado quiropráctico a la par de mi trabajo. Solía tener molestias lumbares y piernas, y por si fuera poco llegué a considerarlas normales en mi día a día. Cuando inicié el cuidado quiropráctico pensé que era algo diferente, viví sensaciones que no había experimentado y comencé a ser más consciente de mis posturas y también a dejar de dormir boca abajo.

A medida que pasaba el tiempo vi como mi cuerpo empezaba a funcionar mejor, mis dolencias iban poco a poco disminuyendo y entendí la importancia del tiempo y la repetición en los procesos del cuerpo. Dicho esto, quiero contarte que hago en la consulta. Principalmente, te acompañare en la recepción y atendiendo el teléfono o e-mail para tus citas,  escucharé aquella información que necesites compartir sobre tu cuerpo y tus hábitos y por supuesto te acompañaré durante el cuidado.

También me encargo de que la página web que lees y las redes sociales que visitas estén siempre con la mejor información para ti.

¡Estoy encantada de compartir esta filosofía contigo!