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estrés químico

¿A qué nos referimos cuándo hablamos de Estrés Químico?

Cuando en quiropráctica hablamos del estrés químico, muchos se preguntan: «¿De qué va esto? «

Pues bien, el estrés químico involucra la actuación de nuestros 5 sentidos, estos son capaces de captar todo lo que nos rodea, ya sea porque lo ingerimos, comemos, olemos, tocamos o escuchamos. 

Si hay un desequilibrio en lo natural, el cuerpo lo nota.

Nuestra meta es preparar a tu organismo en los tres pilares: en lo físico, en lo químico y en lo emocional.

Si no cuidas de tu cuerpo, lo más probable es que tu salud empiece a descender creando un estado de               “dis-ease” (falta de bienestar = enfermedad).

En quiropráctica, trabajamos en devolver a tu sistema nervioso un estado de normalidad sin interferencias minimizando los efectos de los tres tipos de estrés: físico, mental/emocional y químico. 

¿Cómo nos afecta el estrés químico? 

  1. En nuestra respiración:  cuando los químicos nos afectan de esta forma pueden llegar al torrente sanguíneo del cuerpo. Por ejemplo: Trabajo constante con químicos en fábricas, contaminación ambiental, monóxido de carbono o el tabaco (tanto olerlo o como fumarlo). 
  2. En nuestra alimentación: Lo comemos o bebemos, sustancias que pasan desde la boca hasta el estómago/intestinos y luego a la sangre. ¿Qué puede afectarnos? el exceso de alimentos, como dulces, grasas, carbohidratos, alcohol… (Siempre buscar el equilibrio)
  3. Al tacto: Todo lo que absorbe la piel. Desde la superficie hasta el interior de nuestro cuerpo, cuando alguna sustancia dañina entra en contacto con nuestros sistemas y órganos, puede provocar irritación, radiación, inflamación o daño a largo plazo. Muchas veces estos problemas provocan dolor por diferentes partes del cuerpo.
  4. Contaminación acústica: los sonidos como el ruido excesivo afectan a nuestro sistema y pueden provocar efectos negativos en nuestro bienestar disminuyendo al tiempo nuestra calidad de vida.

En fin, debemos cuidarnos. Por ejemplo, si comemos algo que irrita los intestinos, el colon, nuestro estómago,  se puede reproducir dolor en nuestra espalda, por ejemplo la zona dorsal y lumbar, muchas veces percibimos el  dolor como calambres o pinchazos en la espalda pero la causa del dolor no se encuentra allí, tiene otro origen y por este motivo trabajar únicamente con el dolor no es lo ideal , tenemos que encontrar la raíz de ese problema.

Otro ejemplo muy común de la consulta, es alguien que trabaja en una fábrica a manipulando y espirando sustancias dañinas, a la larga, esta persona, podría llegar a provocar una sensibilidad o alergia y perjudicar su calidad de vida.

En quiropráctica podemos ayudar a todas aquellas personas que quieran reducir los efectos del estrés químico en sus vidas. 

¿Cómo?

AJUSTANDO SU COLUMNA VERTEBRAL Y ELIMINANDO LAS INTERFERENCIAS DE SU SISTEMA NERVIOSO

Así las personas podrán adaptarse y mejorar su día a día. 

Si tienes alguna pregunta, en Quiropráctica Burgos estamos  dispuestos a ayudarte y resolver tus inquietudes.

No olvides:

  • Si aun no lo has probado, y estas en Burgos o alrededores pide cita y te ayudaremos a eliminar esas subluxaciones que interfieren en tu cuerpo. Tengas la edad que tengas, nunca es tarde para empezar tu cuidado quiropráctico.
  • Si ya te ajustas y eres usuario quiropráctico, comparte el mensaje de la quiropráctica así cada día seremos más ajustándonos y ¡libres de interferencias!


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Iris Méndez

Desde que me ajusto mi cuerpo funciona de otra manera.

Empecé el cuidado quiropráctico a la par de mi trabajo. Solía tener molestias lumbares y piernas, y por si fuera poco llegué a considerarlas normales en mi día a día. Cuando inicié el cuidado quiropráctico pensé que era algo diferente, viví sensaciones que no había experimentado y comencé a ser más consciente de mis posturas y también a dejar de dormir boca abajo.

A medida que pasaba el tiempo vi como mi cuerpo empezaba a funcionar mejor, mis dolencias iban poco a poco disminuyendo y entendí la importancia del tiempo y la repetición en los procesos del cuerpo. Dicho esto, quiero contarte que hago en la consulta. Principalmente, te acompañare en la recepción y atendiendo el teléfono o e-mail para tus citas,  escucharé aquella información que necesites compartir sobre tu cuerpo y tus hábitos y por supuesto te acompañaré durante el cuidado.

También me encargo de que la página web que lees y las redes sociales que visitas estén siempre con la mejor información para ti.

¡Estoy encantada de compartir esta filosofía contigo!