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Hablemos de la hernia lumbar

    Cuando hablamos de una hernia de disco lumbar, solemos imaginar simplemente “dolor de espalda”. Pero lo que ocurre dentro de tu cuerpo es mucho más complejo… y fascinante.

          Entre cada vértebra de tu columna hay discos intervertebrales, pequeñas estructuras que actúan como amortiguadores. Están formados por un núcleo gelatinoso en el centro (núcleo pulposo) y una capa externa más resistente (anillo fibroso). Su función es absorber impactos y permitir movimiento.

¿Siempre es grave?

         No necesariamente. Muchas hernias lumbares mejoran y pueden llegar a reabsorberse si son detectadas a tiempo. 

¿Qué puede ayudar? 

           Movimiento controlado, quiropráctica, fisioterapia educación postural y ejercicios. 

La clave está en entender lo que sucede dentro de ti y actuar con criterio, no con miedo.

Una hernia lumbar no es solo “un disco fuera de sitio”. Es una interacción entre estructuras, nervios e inflamación. Comprenderlo cambia completamente la forma en que la afrontas, entender que tus músculos tienen responsabilidad en esto, también es crucial. 

Cuidar tu columna antes de que aparezca puede ser una buena opción, incluye la quiropráctica, realiza un chequeo y revisa como esta tu columna actualmente. 

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Iris Méndez

Desde que me ajusto mi cuerpo funciona de otra manera.

Empecé el cuidado quiropráctico a la par de mi trabajo. Solía tener molestias lumbares y piernas, y por si fuera poco llegué a considerarlas normales en mi día a día. Cuando inicié el cuidado quiropráctico pensé que era algo diferente, viví sensaciones que no había experimentado y comencé a ser más consciente de mis posturas y también a dejar de dormir boca abajo.

A medida que pasaba el tiempo vi como mi cuerpo empezaba a funcionar mejor, mis dolencias iban poco a poco disminuyendo y entendí la importancia del tiempo y la repetición en los procesos del cuerpo. Dicho esto, quiero contarte que hago en la consulta. Principalmente, te acompañare en la recepción y atendiendo el teléfono o e-mail para tus citas,  escucharé aquella información que necesites compartir sobre tu cuerpo y tus hábitos y por supuesto te acompañaré durante el cuidado.

También me encargo de que la página web que lees y las redes sociales que visitas estén siempre con la mejor información para ti.

¡Estoy encantada de compartir esta filosofía contigo!