El cuidado quiropráctico te ayuda a mantener tu postura, a adaptarte a los diferentes tipos de estrés del día a día y a mantener tu cuerpo a un 100% de funcionamiento, hoy quiero contarte con una metáfora, porque es tan importante conservarlo en el tiempo.
¡Vamos a hablar de las plantas!
Las plantas son vida y tienen sus propios ritmos, cada una tiene necesidades como: el agua, la tierra con nutrientes, el aire y el sol.
Si tienen lo que necesitan podrán mantenerse mucho tiempo en un estado óptimo, para eso siempre se procura echarles abono de vez en cuando, regarlas todas las semanas y asegurarse de que les de luz.
¿Qué pasaría si metes una planta en un armario y no le das lo que necesita para vivir? Pues poco a poco esa posición estable y erguida irá cayendo, se pondrá lacia y finalmente se secará y morirá. Si la sacas del armario antes de que llegue a ese punto, le pones luz, nutrientes y agua puede que todavía tenga posibilidades de sobrevivir.
Las plantas están expuestas a diferentes tipos de estrés al igual que nosotros, por ejemplo: los cambios de temperatura, el tener más o menos agua, en fin muchas cosas que solo logran gestionar gracias a la adaptación.
El cuidado de la columna vertebral y el sistema nervioso es algo parecido, la columna vertebral protege la médula espinal por donde pasa toda la información entre el cerebro y el cuerpo, y es muy importante y a veces vital que esos mensajes lleguen a su destino de manera adecuada, sin interferencias (subluxaciones).
¿Y cómo podemos cuidarnos y mantener nuestra calidad de vida?
Pues muy parecido a las plantas, necesitamos beber agua, consumir alimentos nutritivos, respirar aire, exponernos a la luz del sol y mantener nuestra columna libre de subluxaciones, para que nuestro cuerpo pueda hacer sus funciones y la mejor manera de hacerlo es con QUIROPRÁCTICA.
El sistema nervioso regula la distribución de nutrientes, las digestiones, el latido del corazón, la respiración, en fin, va a cada célula de nuestro cuerpo y hace que todo funcione.
Por eso necesitamos liberarlo de subluxaciones y dejar que haga lo que mejor sabe hacer que es VIVIR.


