Resolvemos 5 de las preguntas más habituales que nos hacen en la consulta.
¿Qué problemas puede ver la quiropráctica?
La quiropráctica puede ayudar a una variedad de problemas, como: dolores de espalda y cuello, cefaleas, ciáticas, problemas articulares, lesiones deportivas y trastornos musculoesqueléticos.
Además, puede mejorar el bienestar general al cuidar la salud de la columna vertebral, optimizar el funcionamiento del sistema nervioso y potenciar la capacidad de auto-curación y rendimiento del cuerpo.
¿Es seguro ir al quiropráctico?
Sí, el cuidado quiropráctico y los ajustes vertebrales son seguros cuando lo lleva a cabo un quiropráctico cualificado y experimentado. Los quiroprácticos tienen una extensa formación y siguen rigurosos estándares de práctica para asegurar la seguridad y el confort de sus pacientes. Los métodos que emplean no son invasivos ni farmacológicos, lo que los hace una opción segura frente a otros métodos convencionales.
Existen universidades en Barcelona y Madrid.
Nuestra quiropráctico Casilda Delgado se ha formado en esta: https://bcchiropractic.es/
¿Qué diferencia hay entre un quiropráctico y un quiromasajista?
No tienen nada que ver. La quiropráctica, el quiromasaje, la fisioterapia y la osteopatía son profesiones diferentes. No se trata de que una sea mejor que otra, sino que son diferentes y se usan para fines diferentes. El quiropráctico es el experto en la columna vertebral y en cómo esta influye en el sistema nervioso.
Estoy en rehabilitación, ¿puedo ir al quiropráctico?
Sí. Son dos actividades completamente diferentes y que se complementan muy bien.
¿Pueden los mayores, los niñ@s y/o las embarazadas recibir ajustes quiroprácticos?
No solo pueden, sino que además, deberían. Las necesidades específicas de ellos y la importancia de que disfruten de una buena salud hacen que el quiropráctico sea una muy buena opción para cuidarse.


