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Tu cerebro y tu intestino, están conectados.

Tu cerebro y tu intestino, están conectados.

El intestino y el cerebro tienen más relación de lo que crees. ¿lo sabías?

Nuestro intestino es como nuestro segundo cerebro: puede funcionar por sí mismo y comunicarse con su cerebro real, se conecta de forma física y química.
 
La conexión física es debida al nervio vago que es el que conecta cerebro con intestino. Cuando tenemos mucho estrés, este nervio no funciona bien y eso puede provocar desordenes digestivos.
 
La conexión química entre cerebro e intestino son los microbios intestinales. Esos tienen el papel de producir neurotransmisores, es decir, mensajeros químicos que van hacia el cerebro para dar información. Son los que protegen la barrera intestinal y regulan el sistema inmunitario de la mucosa.

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Tu cerebro y tu intestino, están conectados.
Así que si nuestro sistema nervioso esta comprometido podría ser la causa de trastornos digestivos. ¡Fíjate!
Si existe una subluxación vertebral en la zona cervical, es mas probable que el tronco cerebral no funcione bien, causando así problemas.
 
Con el cuidado quiropráctico esto podría mejorar, además de cuidar tu alimentación para que la comunicación entre cerebro e intestino pueda estar al 100.
 

¡Gracias Nazareth Castellanos! Nos has inspirado a hablar de esto, Si quieres saber más al respecto puedes seguirla en sus redes sociales, de igual forma te dejamos una de sus entrevistas aquí. 

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Iris Méndez

Desde que me ajusto mi cuerpo funciona de otra manera.

Empecé el cuidado quiropráctico a la par de mi trabajo. Solía tener molestias lumbares y piernas, y por si fuera poco llegué a considerarlas normales en mi día a día. Cuando inicié el cuidado quiropráctico pensé que era algo diferente, viví sensaciones que no había experimentado y comencé a ser más consciente de mis posturas y también a dejar de dormir boca abajo.

A medida que pasaba el tiempo vi como mi cuerpo empezaba a funcionar mejor, mis dolencias iban poco a poco disminuyendo y entendí la importancia del tiempo y la repetición en los procesos del cuerpo. Dicho esto, quiero contarte que hago en la consulta. Principalmente, te acompañare en la recepción y atendiendo el teléfono o e-mail para tus citas,  escucharé aquella información que necesites compartir sobre tu cuerpo y tus hábitos y por supuesto te acompañaré durante el cuidado.

También me encargo de que la página web que lees y las redes sociales que visitas estén siempre con la mejor información para ti.

¡Estoy encantada de compartir esta filosofía contigo!